Asesoramiento Financiero

Asesoramiento financiero independiente

El asesoramiento financiero se inicia con el análisis de las inversiones y los ahorros de los que dispone el cliente en la actualidad.

En numerosas ocasiones las decisiones de inversiones y la contratación de productos de ahorro se ha ido tomando de forma aislada, es decir, sin tener en cuenta el resto de inversiones realizadas.

Si estas recomendaciones de inversión han venido de nuestro banco, todas tendrán algo en común y es que todas cumplirán con nuestro perfil de riesgo. El banco nos hará unas preguntas sobre nuestra experiencia en inversiones, y con ello definirá nuestro perfil como muy conservador, conservador, equilibrado, arriesgado o muy arriesgado. Este perfil definirá todas las inversiones que nos recomiende el banco.

Sin embargo, tomar las decisiones de nuevas inversiones sin tener en consideración las existentes puede llevar a una concentración de nuestras inversiones que resulte en un aumento del riesgo.

El asesoramiento financiero independiente se encarga de corregir este problema, y buscar la mejor combinación de las inversiones y ahorros para obtener la máxima diversificación posible y minimizar el riesgo de nuestras inversiones en su conjunto.

Así, la primera tarea del asesor financiero será recopilar la información de los distintos productos e inversiones realizadas y analizarlas. Es importante tener en cuenta que en este caso, dado que el trabajo es de un asesor financiero independiente, se revisará la información de todos los bancos u otras instituciones de inversión donde el cliente tenga parte de su patrimonio.

El siguiente paso, antes de dar recomendaciones, será conocer bien el cliente para definir su perfil de inversor, así se adaptará la propuesta al cliente.

Por último, teniendo en cuenta la situación económica global, así como el punto en el que se encuentran los distintos activos (renta fija, renta variable, materias primas….) se definirá una distribución de activos óptima para el perfil del cliente y la situación del mercado. Esta distribución será el objetivo hacia al que se deberá conducir las inversiones actuales.

Dicho de otro modo, se darán las recomendaciones de cambios en las inversiones y ahorros actuales para que se acerque a la distribución de activo que mejor relación rentabilidad/riesgo dará para el perfil de inversor del cliente.

A modo de ejemplo:

Imaginemos un ahorrador que tiene su patrimonio repartido en varios depósitos y unos fondos de renta fija conservadora. Está claro que su perfil es conservador, pero en determinadas circunstancias este tipo de inversión puede ser contraproducente, ya que la rentabilidad de los depósitos y la renta fija conservadora puede ser inferior a la inflación. Con lo que en términos reales nuestro ahorrador está perdiendo dinero.

Una posible distribución de activos sería tener parte en renta fija más arriesgada y algo de renta variable que aporten una rentabilidad extra para compensar la inflación. Imaginemos que la recomendación fuera 60% depósitos, 20% renta fija conservadora, 15% renta fija más arriesgada y 5% renta variable internacional. El proceso sería cerrar los depósitos menos rentables hasta dejar en 60% del patrimonio en depósitos, vender la renta fija conservadora hasta dejarla en el 20% del patrimonio, y con el 20% restante se dan las recomendaciones de inversión para renta fija y renta variable.

Hitos alcanzados

257

Personas asesoradas


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"A veces es mejor dedicar una hora a reflexionar sobre su dinero en vez de trabajar durante una semana para conseguirlo."

André Kostolany

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